estupor es una palabra incompleta
le falta esa ingramática sustancia
donde pastan los poetas.
sospecho que por razón como ésta
amelie nothomb le robó la mitad de uno
de sus títulos a kierkeegard.
no es estupor y temblores,
es temor y temblor.
que sí, que leo a kierkeegard,
al menos como faemino y cansado.
y a menudo tengo que pensar más
de dos segundos para escribir su nombre,
como el de friedrich nietzsche.
la u de freud no me consuela,
por lo demás
Retratos de América
No,
no está bien leer a Alejandra
de madrugada, ni mirar a los
desconocidos con ojos fijos,
expectantes, como
si en cualquier momento
pudieras ofrecer tu vida por
un desconcierto, como si mi adentro
surgiendo como un triángulo
en llamas pudiera siempre
surtir efecto.
No,
no es eso,
es la confluencia de la nieve,
el hielo y el agua. Es la muerte
de la condesa en 1971, es toda
la no-verdad que esconden mis
pestañas, es mi necesidad de
ocultar el ojo derecho con el
flequillo, como esos cuadros
de Hopper cuyas mujeres no
dan la cara nunca.
Cuánta chorrada
En aquel momento, era en el centro, una cafetería para guiris que ofrecía platos combinados, bocadillos y sandwiches. Recorro las noches en Gran Vía pensando que nada de lo que dejo atrás sigue aquí. En ninguna parte. Si no fuera por esa gente. Los desconocidos. No podría seguir manifestando mi capacidad para ser amable. En aquel momento, en el baño de esa cafetería con piso de arriba y con terraza en verano, me he visto las medias rotas y también lo he visto todo más claro. Algunos camareros me enfurecen; otros me salvan. No podía pensar. Quiero el 1: pollo, patatas, ensalada. ¿Me lo pone para llevar? De ser posible, ¿podría colocar la ensalada en un recipiente aparte?Para que no se me mezcle. De ser sensible. Que no se me mezcle el plato combinado. No podría pensar: podrás, podrás.
ESTE LUGAR ES UN LUPANAR
en la habitación número 1
se (papas)quiere un poema dadà
con el número 2
se confiesa: poesías dadaistas quizá.
si se supiera que dadaista es la
palabra.
y no la horrenda dadivosa
o la muy bella dadísima.
cuando la pregunta es si gusta más
poema que poesía.
la entrega se alza preferida.
en la triada
rebeco sería mi animal
he oído de un neoasturargentino
que saltan de piedra en piedra,
y que no tienen miedo.
pastan. como las nubes, pasan.
también estaría bien ser vaca, dar
leche, constantemente.
so, be rebec.
(primo)cuarto
donde se recuerda que (se)gusta&(se)aspira
a lo preciso y precioso.
a cosas como que SED sea el imperativo
del SER
vaffanculoilcinque
en cuyo acto el público se percata de que la H es muda
(e insoslayable) para que el verbo inglés SHED (despojar-se)
ponga de vuelta y media todas las partículas
la seSSta
y una bandada de pájaros amarillos se posa
en mis orejas, detrás de mi flequillo.
exactamente en el punto crítico.
donde todas las cosas sonssssssueño
settecento
si he de matar, que sea al vuelo
8 quiere decir amor
lo dice un angelito.
y los dijimos maría y yo cuando el paroxismo
en las lunas mojadas de los cotxes getxotarras.
un 0 y una O, un abrazo. tal vez fuimos cursis
con 23 años. éramos
la pulpa del poema rimbaudiano
nounounou
donde me postro
dieci, enUmérame
y asumo en silencio
ñáñara origami
la sensación es extraña, como si me despertara siempre con resaca. debe ser porque me duermo a las seis de la mañana y antes de las doce hay unas piernas de un hombre en mi ventana. hace ruidos con instrumentos que no puedo ver y habla con sus compañeros. están todos dando vueltas al andamio que hay en el patio. así que me levanto, me hago un café, me fumo un cigarro y decido que lo mejor que puedo hacer es seguir durmiendo. no me cuesta demasiado. a veces les sigo oyendo pero confío en su continuo vaivén. no quiero irme a otra cama, ni a un sofá, así que persisto en mi almohada y ellos terminan por dejarme en paz, o yo termino por dormir, sea lo que sea que ellos hagan. pero todavía no me ha dado por farfullar, ni me parece tanta mala suerte trabajar de noche y que la casa esté en obras. pero si todo está en obras. está madrid entero en zona de guerra y los taxistas de madrugada sólo saben hablarme de eso, y a mí qué me importa, lléveme a mi puta casa por amor de dios, que son casi las cuatro de la mañana, que hace ocho horas que eva cabo me acompañó a la puerta del periódico y, a cambio, le di las llaves de mi cueva. pero si hace seis horas que natalia dijo que estaba en madrid de nuevo y le dije: ve, está eva en casa, disfrútala. dos mujeres en tránsito se encuentran en mi cueva y cuando llego sale cada una por una puerta y las dos me abrazan. echo de menos a maría y a mara. pero a veces se sucede la magia. anoche no éramos tres locas, éramos por los menos treinta y siete en esta casa
qué love si nadie lo ve
- el amor es un moratón * nos escribimos como si fuéramos letras que dicen algo * tal vez deje que me quieras, como respira el viento en las aceras * no sé qué hacer con esa camiseta que huele a él * eché de menos
Marienbad durante una noche entera * dispuestos a encontrarnos en el hielo, se nos olvidó jugar con fuego *
Lentes de aumento no es igual que magnifying glass
la fecha más solemne que conozco es el ecuador de agosto,
mes de muerte y cumpleaños, fecha de alzamiento revolucionario
no es casual que el 15, en mi imaginario occidental
(¿accidental? cristiano, católico, apostólico y romano)
se llame asunción (lo llaman elevación, generalmente del espíritu).
por eso me gustaba vivir en otoño, hojas secas en las manos,
como Micòl Finzi-Contini, que vivia con la cabeza echada hacia atrás,
rememorando pasados
*
si el efecto dramático es (mi) poder,
no debería anhelar una azotea,
ni romero fresco, ni una ventana
por la que tirar piedras.
si el melodrama es mi escenario,
no debería sonreír tanto.
si soy mujer nube,
si hay hombres árbol
para qué qué dudar
de mi utópico bivalvo
*
la noche que supimos que mi madre murió,
la segunda esposa de mi padre no durmió con él,
sino conmigo. dijo que mi padre necesitaba llorar solo, y yo más abrigo.
recuerdo que también me dieron un valium. yo tenía quince años.
cuando murió mi padre no me dopé, sin embargo. ya tenía dieciséis


